FIBROMIALGIA, UN SÍNTOMA DE ENVENENAMIENTO.

Estamos viviendo la época de la humanidad (documentada) donde mayor contaminación respiramos, bebemos, comemos y pisamos. ¿Sabes que los tóxicos se depositan en la grasa de los animales? En la humana también. ¿Sabes que se transmiten al feto y que, por eso, cada generación nace más envenenada, sensible y débil? ¿Sabes que tu carga tóxica aumenta según lo que comes, bebes o respiras?

Cotidianamente se están usando toneladas de biocidas, cuyo término significa que mata la vida. Entre ellos están los insecticidas, raticidas, herbicidas, etc. Si matan a una vida “pequeña” como una planta o una cucaracha (mucho más resistente que un humano), ¿por qué negar que causan graves daños a todos los seres vivos?

Chemtrails

El primer efecto de los biocidas es similar al abrasamiento del Sistema Nervioso Central, SNC. Cuando matas a una cucaracha con insecticida y patalea boca arriba, se está muriendo de un “ataque de nervios”, porque su SNC está siendo quemado. En cuerpos más grandes sucede lo mismo en proporción a la masa corporal y a la cantidad de veneno. Este ataque al SNC provoca lesiones celulares y hace que nuestros límites o valores sensoriales disminuyan, provocando graves problemas para tolerar los estímulos exteriores “normales”. Por ejemplo, el cuerpo duele “exageradamente” y los sentidos se alteran. En vez de sentir caer un alfiler, nuestro SNC intoxicado,  puede percibir como si cae una biga gigante, por ilustrarlo de alguna manera y en muy diferentes grados. Se produce una lesión en las fibras nerviosas que afecta a las células y sus funciones, provocando graves distorsiones sensitivas y limitando más o menos la actividad de la persona afectada. De ahí que para alguien que no lo sufre parezca exagerado, pero para quién lo padece es una verdadera tortura sensorial.

El segundo problema que resulta de una alta carga tóxica acumulada en nuestra grasa, es que daña a nuestro sistema inmunológico, nuestro sistema de defensas. O bien se vuelve contra sí, (apareciendo enfermedades autoinmunes) o confunde los peligros o no funciona protegiendo al cuerpo. Es como perder la puerta de casa sin darnos cuenta, dejando que entre cualquiera. Nuestras alarmas quedan dañadas y al perder nuestra capacidad de autodefensa somos presa de cualquier problema de salud.

Es decir, llegando a cierta carga tóxica, en nuestros cuerpos se da una intoxicación que provoca diversos daños que pueden ser más o menos graves. Debemos disminuir los tóxicos que comemos, bebemos y respiramos, porque estas son las vías de intoxicación. Incluso la OMS reconoce que al menos un 33% de las muertes están provocadas por la contaminación. Y que por ella van en aumento problemas como hipersensibilidades, alergias, tumores, problemas endocrinos, nerviosos, de reproducción, hiperactividad, etc.

Estas son las bases de las enfermedades emergentes: exceso de tóxicos que produce intoxicaciones por bajas dosis, inadvertidas, de un cóctel de cientos de sustancias distintas que, al mezclarse en nuestra grasa producen efectos complejos y mayormente desconocidos aún por la toxicología.

Si tenemos en cuenta que la mayor parte de los venenos son persistentes, o sea, que duran cientos de años, el resultado no puede ser más que un creciente número de personas envenenadas.

Envenenada

En todo el mundo aumentan los casos en que se sufren dolores musculares catalogados como fibromialgia (FM). La FM está siendo tratada como si su origen fuese psicológico, relacionado a las mujeres y por “carácter débil, ganas de llamar la atención, enfermedad mental, imaginaria o rentista”. La realidad señala que, lejos de eso, se trata de un síntoma más de un cuadro de envenenamiento, propio de los SÍNDROMES DE SENSIBILIZACIÓN CENTRAL, (SSC), (1). Los SSC se dividen en: Fibromialgia, (FM) Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple, (SQM),  Síndrome de Fatiga Crónica o Encefalomelitis Miálgica, (SFC/EM) e Hipersensibilidad Electromagnética (EHS).

Los SSC son la respuesta de un organismo vivo ante un exceso de veneno químico y electromagnético. El cuerpo se protege alertando de  la cercanía de los productos y radiaciones agresoras. Así pues, los SSC, fibromialgia incluida, son en realidad síntomas variables de un proceso de envenenamiento, causado por la exposición a los cientos de miles de productos tóxicos que hoy día es imposible sortear. Se calcula que los SSC afectan en algún grado a entre un 4 y un 30% aproximado de población norteamericana y entorno a un 12% de la española, siendo los casos graves en torno a un 0,5 %. (2)

Es decir, lo que llaman “fibromialgia”, es en realidad una sensibilización que nos provocan los tóxicos habituales en nuestra alimentación y consumo de cosméticos, detergentes, biocidas, etc. Los más de 100.000 compuestos químicos que nos rodean, generan problemas en los sistemas de alarma de nuestros cuerpos y dolores insoportables e invalidantes. Puede llegar un momento en que hasta la brisa o el peso de tu ropa te duelan y si sigues teniendo por ej. ambientador por toda la casa, nunca vas a mejorar.

La mala noticia es que no solo se siente dolor, si no se descansa y se realiza una detoxificación integral, aumentan los problemas, hasta la posible rotura de las fibras musculares.

Lo peor que se puede hacer es compensar con fármacos porque aumentan la carga tóxica y no se afronta ni frena el origen del problema. Y peor aún es creer que las causas de la FM son mentales o psicológicas. La FM se produce por exceso de veneno de todo tipo y es necesario conocer los SSC y su causa tóxica para realmente prevenir y sanar. Sin menospreciar que existen venenos emocionales que debemos “limpiar” todas las personas y de los que también debemos protegernos. Pero el juicio de “enfermas mentales” no es más que una falacia para eludir la responsabilidad empresarial y social de prevenir y atender a las miles de personas afectadas en nuestro país, principalmente mujeres. Lo que es difícil es conservar la salud emocional y mental padeciendo un envenenamiento que te deja en una situación miserable, violenta, de pérdida de autonomía física, dependiendo de otras personas, con tu cuerpo y vida destrozándose y siendo tratado/a con desprecio como un/a enfermo/a mental y una carga indeseable.

Limpiando con venenosLa fibromialgia ni es psicológica ni es una enfermedad de por sí, en mi opinión y por mi experiencia después de más de 20 años sobreviviéndola y acompañando a otras personas a recuperarse, es uno de los síntomas de un exceso de carga tóxica en tu cuerpo. Te avisa de que estás envenenado/a y te pide que limpies tu ambiente de tóxicos. Es lo que las autoridades sanitarias no hacen ni advierten. Si desarrollas fibromialgia o empiezas a sentir molestia ante perfumes, olores, te sientes más sensible, es que estás llegando al límite de tu carga tóxica y necesitas una higiene integral, por dentro y por fuera. Tanto de tóxicos químicos en tu alimentación y ambiente, como de relaciones tóxicas, pues no solo somos lo que comemos, también lo que respiramos y pensamos, sentimos. Cada poro de nuestra piel absorbe lo que le rodea. Las relaciones, emociones y sexualidad son partes muy dañadas en nuestra sociedad y los venenos químicos también los podemos crear con nuestros pensamientos de rabia, celos, miedo. Los tóxicos que consumimos nos sensibilizan y dañan de tal manera que aumentan los conflictos internos (por dañar las hormonas y zonas del cerebro que se encargan de la sensación de bienestar y protección, entre otros) y al generar dependencia, dolor, necesidad, genera también mucha violencia para las personas afectadas. Conoce tu carga tóxica y mantén la dieta y hábitos que te pide. Mejorarás tanto que no volverás a consumir igual.

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Si tienes fibromialgia, necesitas comprobar tu exposición a sustancias tóxicas, tanto en casa como en tu alimentación y llevar a cabo una Higiene o Control Ambiental. Se trata de sustituir y reducir el uso de productos tóxicos en casa. Se trata de eliminar, sustituir y dosificar los productos de droguería,  limpieza y aseo como ambientadores, perfumes, detergentes, lejías, hasta consumir lo más natural posible. Los cambios en la alimentación pueden mejorar hasta un 80% el bienestar y la salud, siendo necesario evitar la ingesta de productos tóxicos, es decir, comida industrial y química. Tu salud y tu entorno te lo agradecerán, también los cambios sociales que originarás con ello. Por la salud y la ecología común, (osea por la felicidad integral), difunde, gracias.

(1) Mercedes Escudero, Yunus, 2007

(2)Fernández-Solà y Nogué, 2007, Caress y Steinemann, 2004

(3) Martin Pall, Anne Steinemann, Theo Colborn, Miquel Porta, Nicolás Olea, (2009/2016)

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lauradrosado@gmail.com

www.redecosalud.wordpress.com

www.fodesam.org

 

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Soñar y conocer nuestros dragones

Cuando una sueña sola, solamente es un sueño.
Cuando muchas personas sueñan juntas, es el comienzo de una nueva realidad.
 Friedensreich Hundertwasser
logo dragondreaming

Dragon Dreaming es una metodología para el diseño y gestión de proyectos. Está inspirada en el activismo social y ambiental, la nueva física, las geociencias, los sistemas vivos, la teoría del caos y la complejidad, y la antigua sabiduría sostenible de la cultura aborigen australiana.

El proceso comienza soñando lo que queremos realizar y se ayuda de preguntas generativas, por ejemplo:

¿Cómo tiene que ser este proyecto para que tu puedas decir al final del mismo (puedes delimitarlo con tiempo si deseas) que ha sido la mejor inversión de mi tiempo y energías?

Un proyecto es toda acción que tiene un objetivo y un tiempo para cumplirse, también puede ser una pareja,  realizar una compra, etc.

Visita la web de la Federación española y aprende una nueva herramienta de desarrollo personal y social.

Eliminar el plástico de nuestros alimentos

Una importante iniciativa contra la contaminación alimentaria con Bisfenol A en España

Carlos de Prada, impulsor del Fondo de Salud Ambiental y de la campaña para la prohibición del bisfenol A.
Carlos de Prada, impulsor de la campaña

Hogar sin Tóxicos acaba de lanzar una campaña pionera, impulsada  por el periodista y Presidente del Fondo de Salud Ambiental Carlos de Prada. Esta iniciativa tiene el objetivo de que se elimine el Bisfenol A en cualquier clase de material que pueda estar en contacto con alimentos y bebidas en España.

El Bisfenol A es una sustancia química artificial que se emplea en la fabricación de plásticos (botellas, tuppers, utensilios de cocina,…) y en el recubrimiento interior de las latas de conserva y latas de bebida. Es un disruptor endocrino, lo que significa que puede alterar el funcionamiento de nuestro sistema hormonal, mimetizando y suplantando el efecto de nuestras hormonas. El bisfenol A se ha relacionado con alteraciones del desarrollo cerebral, enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, infertilidad, cánceres de mama y próstata, etc.

Es el disruptor hormonal más estudiado. Cientos de estudios científicos muestran que puede causar efectos a niveles muy bajos de concentración.

El Dr. Nicolás Olea

Todos y todas tenemos bisfenol A en nuestro organismo, y la principal vía por la que nos llega es a través de la alimentación, debido a la composición de recipientes, utensilios y envases. Es uno de los resultados que arroja la actividad científica de alto nivel que lleva a cabo el Dr. Nicolás Olea desde 1977 en la Universidad de Granada, siendo Catedrático de Medicina e Investigador Principal de uno de los grupos pioneros en salud ambiental en España.

El bisfenol A ya se eliminó en la UE en biberones infantiles en 2011, pero se trata de una medida excesivamente limitada e insuficiente y muchos países ya están ampliando esta prohibición. Francia ha sido el primer país de la UE en prohibirlo en todos los materiales de uso alimentario, y otros países europeos también han iniciado movimientos en este mismo sentido.

En España aún no se ha hecho nada para prohibir el bisfenol A en todos los materiales de uso alimentario.

Lo que suceda con el Bisfenol A, que es el contaminante hormonal “estrella” puede marcar el camino de lo que se haga con todos los  demás disruptores endocrinos. Es una batalla clave en la que están en juego cosas importantísimas para proteger la salud humana y la de la Naturaleza frente a los efectos de los contaminantes químicos, como el que se asuma que los supuestos niveles “bajos” de concentración de muchos contaminantes que ya tenemos en nuestros cuerpos pueden causar efectos. Mientras, algunas agencias que debieran velar por nuestra salud desoyen lo que dicen centenares de investigaciones científicas y establecen niveles supuestamente “seguros” de exposición a sustancias como estas.

Gracias a Carlos y a Nicolás por llevar a cabo esta iniciativa tan necesaria y valiente.

Para aprender más sobre la salud ambiental y la ecología doméstica, os recomiendo el curso que codirijimos este año Nicolás y yo en la Universidad de Granada, 2 créditos ECTS para alumnado de ciencias de la salud, farmacia, trabajo social, derecho y empresariales, ver aquí

+ INFO

Presentación de la campana en TVE1

2013 Campaña BPA De Prada y Olea

Resumen

Firmar y apoyar la campaña

Talleres de creatividad, volver al estado de juego

Las actividades creativas son herramientas muy poderosas para trabajar nuestras fuentes de salud.

Existen diversas técnicas y prácticas que pueden ayudarnos a acercarnos de una manera especial a nuestras emociones, deseos, proyecciones, recuerdos, conflictos y fuentes de salud. La concentración, la memoria, la psicomotricidad fina y la imaginación movilizadas, activas, a la vez que expresamos algo que habita en nuestra mente, son aspectos que pueden beneficiar a las personas que necesitan restablecer su estado de salud. Cuando existen problemas de desarrollo cognitivo, como es el caso de la exposición a productos contaminantes (neurotóxicos), el trabajo terapéutico mediante las artes creativas ofrece resultados muy satisfactorios. Facilita la canalización y el trabajo de raíz con los determinantes de nuestro estado, sin usar técnicas o medicaciones que actúan sobre los síntomas sin trabajar sus causas,  como las terapias cognitivo- conductuales o los psicofármacos para tratar los estados de ánimo.

Mediante las técnicas artísticas que conocemos, podemos ejercitar nuestro cerebro y cuerpo de una manera agradable y podemos conectar con el estado más virtuoso, la predisposición al juego sin ego ni expectativa, tal como hacíamos en nuestra infancia. Es lo que se llama “esencia” y se le atribuye ser nuestra fuente de salud más básica. Muchas veces, esta expresión es difícil por la carga de conflictos, emociones que tenemos acumuladas. Los talleres que propongo tienen como objetivo ayudar en esta “descarga” personal y son:

A. El ejercicio de la pintura libre, (improvisada) o la expresión plástica per se. De manera divertida y espontánea, facilita la liberación emocional que, en compañía de personas experimentadas, es una técnica para afrontar los conflictos más internos, si se tienen. Si no es el caso, puede ser un encuentro multicolor que experimente la imaginación de cerca.

Nos puede dar mucha información de los bloqueos que guardamos inconscientemente y de nuestro estado de desarrollo cognitivo, emocional y psicológico. Son factores internos y únicos, (ecología individual) que necesitan expresarse, reconocerse y ser trabajados para el restablecimiento de nuestro estado de salud.

Son técnicas muy constructivas y satisfactorias, tanto para un acercamiento a los/as pacientes si eres profesional sociosanitario/a, como para conocerte a tí mismo/a, si quieres practicarlo en tu casa.

Se utilizan materiales ecológicos y se requiere un espacio suficientemente amplio como para movernos. Taller grupal o individual.

B. El juego teatral es otra herramienta muy rica para profundizar en nuestras inquietudes y habilidades. Existen numerosas técnicas que ayudan a exteriorizar nuestras emociones de manera canalizada, mejorar nuestra capacidad de expresión, tomar conciencia de nuestros cuerpos y sensaciones, incluso tomar decisiones y resolver conflictos personales. Por ejemplo, a través del role- playing (simular una situación personal conflictiva buscando su resolución), a través de la construcción de “personajes” podemos conocernos a nosotras/os mismos desde “fuera”, evitando juicios y canalizando lo que sentimos. También mediante las técnicas de trabajo actoral entrenamos la expresión oral, la expresión no verbal, la voz y la capacidad física de movimiento, aspectos que mejoran nuestro bienestar, nuestra confianza en nosotras/os mismos y mejora la capacidad de relacionarnos con los/as demás.

Las sesiones de juego teatral, se inician con ejercicios de relajación, visualización y psicomotricidad. Posteriormente se realizan ejercicios de expresión y finalmente se construyen personajes. Existen numerosas posibilidades en función del tiempo disponible, por lo que también se pueden llevar a cabo sesiones semanales, para que el trabajo se dosifique y sea más amplio. No obstante, en una tarde de juego teatral podemos aprender mucho de nosotros/as mismos/as.

Se necesita espacio suficiente para movernos, una esterilla o mantita para estirarnos en el suelo y un objeto significativo para nosotras/os.

Consulta, según tus necesidades, cómo podemos organizar un taller para tí y tu grupo.

lauradrosado@gmail.com

¡GRACIAS Y SALUD!

Nace la Red Cooperativa EcoSalud

¡BIENVENIDOS Y BIENVENIDAS!

Después de muchos meses de trabajo, reflexión, información, formación y cooperación…. al fin está naciendo este proyecto, en el que tenemos muchas ilusiones puestas.

Esperamos que apoye la cohesión socioeconómica que, a la luz de la realidad en que convivimos, se hace tan necesaria.

Partiendo del empoderamiento, como acto de estar informados/as y actuar creativamente para procurarnos las mejores condiciones de existencia, la Red EcoSalud, se articula mediante el sistema cooperativista, integrando diversos proyectos autónomos/ autogestionados que trabajan en el campo de la ecología o la salud.

Os esperamos en EcoSalud, difunde este blog entre las personas o entidades que consideres interesadas en participar responsablemente.

Blog de la Red Cooperativa EcoSalud

Gracias y ¡EcoSalud!

Economía social, el sistema de intercambio en comunidad

En el contexto de crisis económica que vivimos, cada vez somos más las personas que buscamos satisfacer nuestras necesidades sin hacernos cómplices del mercado neoliberal que ha convertido en negocio nuestra alimentación, salud, vivienda, educación, ocio, espiritualidad… Colonizando nuestra cultura e incluso nuestra imaginación.

Fruto de esta imaginación superviviente, del amor a la libertad, la igualdad y la creatividad, surgen cada vez más iniciativas de economías sociales, con el objetivo de que nuestros trabajos e impuestos sirvan para desarrollar y financiar los servicios públicos que necesitamos, tal como los necesitamos y no para fomentar descaradamente la riqueza de grupos elitistas que además nos excluyen de los procesos decisorios y los servicios públicos de calidad. Muchas iniciativas emergen ofreciendo herramientas de transición para tal cambio.

Una de estas iniciativas, que rescata y reorganiza el modo económico más antigüo de la humanidad, es el sistema Community Exchange System, (CES, en su nomenclatura original). Se erige como una forma de canalizar nuestras economías, al margen del dinero y favoreciendo el intercambio en redes de confianza.

Se basa en el intercambio de bienes y servicios y se utiliza de manera creciente en todo el planeta. Funciona como un banco del tiempo, un lugar donde hacer trueques o proponer nuevas monedas como los ECOS, utilizados por la Cooperativa Integral Catalana, por ejemplo.

Se trata de poner en alza los valores, las habilidades y capacidades que tenemos como personas creativas y que son anuladas o reprimidas por este orden mundial, donde el dinero que tenemos o dejamos de tener -si nos descuidamos- tinta incluso nuestras identidades.

Una forma de empoderamiento es sobreescribir esta dualidad que sufrimos “tener/no tener” con la de compartir/crear.

La primera es la que conduce tantas veces a la avaricia, la codicia, la usura, el individualismo, la rabia, la exclusión, la desigualdad y la marginación de personas que tienen como prioridad en sus vidas otros aspectos que no son mercantiles.

El desarrollo de  seres conscientes, creativos, ingenieros y artesanos sociales, dinamizadores de las sociedades verdaderamente avanzadas, correspondería al campo de la cooperación/creación. Este desarrollo parte desde nuestra individualidad, como células de un organismo que funciona como un todo, gracias a las aportaciones “locales” al bien común. Cuando los colectivos están anclados en la sostenibilidad, el respeto al medio que los cobija, como respetar los ciclos reproductivos de  la naturaleza, la motivación no puede ser lucrativa ni fomentar las desigualdades. La propuesta está en la línea de la motivación creadora, más allá de la indignación sumisa.

Os invito a conocer la experiencia y a participar en ella. Cuantas más personas y grupos lo hagamos, mayores posibilidades disfrutaremos.
Todas las personas tenemos la capacidad de aportar servicios, bienes, habilidades… si vencemos la costumbre de ser “contratados/as” para recibir las monedas que nos den la “felicidad” a plazos. Salgamos de ese círculo y ampliemos nuestras habilidades y conocimientos en colectivo, ¡empoderémonos!.

Recordar que cada compra es un voto. Es nuestra decisión y responsabilidad ser conscientes de a quienes financiamos con nuestro trabajo y nuestro consumo, si al mercado neoliberal o a los/as productores/as locales.

Por si queréis ampliar, de paso comparto un medio muy interesante, La independiente digital, os paso un artículo de Julio Gisbert sobre economía social y la publicación colectiva Queremos vivir sin capitalismo, donde podéis leer sobre Redes de intercambio, página 15.

¡Salud y empoderamiento!

Consumidas por el consumo

Os presento el último artículo que he publicado sobre alimentación y salud,

Enfermedades Ambientales, consumidas por el consumo.

Publicado en la revista de la

Federación Andaluza de Consumidores y Productores Ecológicos, FACPE.

Edición dedicada a los Sistemas participativos de garantía, con artículos sobre

cooperativismo, agroecología, decrecimiento, salud, entre otros temas.